1Año Educación sexual integral Pubertad

1° AÑO 09/03/2021 Por Galdeano Jimena
Conocerás todo lo relacionado a los cambios físicos que ocurren en esta etapa en tu cuerpo.
ESI en casa - Educacion Sexual Integral (1)

[email protected]

De 10 años a 14 años – La Pubertad Charles Shaefer y Theresa Foy Digeronimo definen Pubertad como “periodo de tiempo durante el cual un niño alcanza la madurez sexual y adquiere la capacidad de la reproducción”. Es una etapa caracterizada por cambios emocionales y sobre todo físicos que alteran las formas y funcionamiento biológico infantil, para pasar al funcionamiento biológico adulto.

En las niñas suele suceder aproximadamente 2 años antes que en los niños, pero también existen diferencias entre personas del mismo sexo, ya que en definitiva el comienzo de esta etapa depende del ritmo particular de crecimiento de cada púber.

Entonces al no poder precisar el comienzo de la pubertad por ser un proceso diferente en cada persona, se recomienda no posponer la charla sobre el tema y hacerlo antes de que ocurra, alrededor de los nueve años. De esa manera se ayudará a los escolares a evitar temores, vergüenzas, sorpresas, y a aceptar de una forma más natural los cambios que se avecinaran.

Se trata de una etapa eminentemente biológica en la que los cambios que van a vivir los niños de ambos sexos van a estar determinados por las hormonas sexuales (los estrógenos en la mujer y la testosterona en el varón). Ambas hormonas sexuales ponen en funcionamiento las gónadas (ovarios y testículos), pero los efectos más visibles son los que se producen en los genitales y en los órganos que determinan los caracteres sexuales secundarios.

Los caracteres sexuales primarios son los genitales y glándulas sexuales de la mujer y del hombre. Comienzan a desarrollarse en la vida embrionaria, por lo que están presentes en la persona desde que nace, pero sólo maduran en la pubertad. Los genitales son pene, escroto, conductos deferentes, vesículas seminales y próstata para el varón. En la mujer los genitales son la vulva, vagina, útero, trompas de Falopio. Las glándulas sexuales en el varón son los testículos, y en la mujer los ovarios, que comenzarán a producir células sexuales: espermatozoides u óvulos respectivamente.

Los caracteres sexuales secundarios: corresponden a las características físicas y psicológicas propias de cada sexo. A diferencia de los caracteres sexuales primarios, estos surgen durante la pubertad como consecuencia de la actividad hormonal de las glándulas sexuales. Estos son, en la niña el redondeamiento de las caderas, la aparición de vellos en las axilas y pubis, el aumento de los senos, el oscurecimiento de los pezones y de los labios de la vulva por mayor afluencia de sangre. Los ovarios se encargan del crecimiento de los folículos que contienen los óvulos, así como del engrosamiento y expansión de la vulva, vagina y paredes del útero.

Finalmente comenzarán a menstruar. En cambio, en el niño los caracteres sexuales secundarios son: el cambio de voz (más grave), el surgimiento de vello en pubis, axila y cara, el agrandamiento de la nuez y del tórax. También se produce el crecimiento y endurecimiento de los genitales (testículos y pene), por mayor afluencia de sangre y porque comienzan a producir espermatozoides. La sensibilidad de esta zona se acrecienta y finalmente ocurre la emisión de líquido germinal, que recibe el nombre de eyaculación.,

Para ambos sexos el nuevo funcionamiento hormonal incide en el incremento de energía y a la vez de cansancio, así como en el aumento del apetito y de la intensidad del impulso sexual genital. Las nuevas sensaciones generadas por el aumento en la excitabilidad de las zonas genitales, repercute en el aumento de la curiosidad por la sexualidad propia y ajena; y son acompañadas de fantasías eróticas o románticas.

Debido a ello, algunos púberes descubren la autoestimulación, que posibilita una descarga de la tensión sexual y una exploración de la sexualidad. El experimentar diariamente los cambios físicos, propios y de amigos, incide en que este tema sea el que acapara su atención con mayor fuerza. Julia Pomiés nos dice: “el centro de su atención ha recaído en la evolución más rápida o más lenta de su desarrollo, en los cambios del cuerpo, en las funciones orgánicas estimuladas por la “revolución hormonal”, en su capacidad para despertar amores y desamores”. También les preocupa el sí son atractivos o no, el que hay momentos en los que se sienten más cansados o con falta de concentración. A la vez, este momento de transición influye en variaciones en sus estados de ánimo lo cual les produce inseguridad. La confusión los hace necesitar estar solos para centrarse en ellos mismos, recuperarse y ordenarse.

Luego buscarán establecer contacto con otros y romper el aislamiento. Todo esto hace que sea difícil el contacto y la comunicación con ellos, pero lo mismo necesitan de los adultos normas claras y firmes, tolerancia y cariño. Julia Pomiés sostiene que es oportuno que padres y docentes estén informados, aunque sea “a grandes rasgos, acerca de lo que sucede en el cuerpo y el ánimo de los chicos, por qué pasa y para qué; de modo que tengan elementos suficientes para responder preguntas y para tenerles un poco más de paciencia”.

A la vez, para los adultos comprender lo que les ocurre a los púberes, les permitiría ayudarlos a que acepten y valoren los cambios corporales que van a vivenciar o ya están vivenciando. Con respecto a las amistades, los grupos son principalmente monosexuales. Por un lado, las niñas se desarrollan primero, creándose una distancia entre jóvenes de uno y otro sexo de la misma edad, hasta mediados de la adolescencia. Por otra parte, continúa el reforzamiento de la identidad y del rol de género, por lo que el participar de estos grupos los provee de modelos acordes al género, lo cual les permite el aprender unos de otros sobre el desarrollo sexual en el mismo idioma, a la vez que intercambiar información sobre menstruación, eyaculación relaciones sexuales y procreación. La importancia de las amistades en esta etapa permite que surja el “amigo del alma”. Julia Pomiés define este tipo de amistad como: “Una relación íntima y profunda que muchas veces roza los límites de la homosexualidad.

Es, en realidad, muy probable que se presente un comportamiento homosexual transitorio en esta etapa, que necesita ser comprendido en su justa dimensión.

Se explica por un hecho fisiológico que es que ninguna mujer es absolutamente femenina, y ningún hombre es absolutamente masculino; cada sexo tiene cierto porcentaje de componentes correspondientes al otro. Cada sexo, en su camino a la maduración psicosexual, pasa por un período de “falsa homosexualidad” o de homosexualidad transitoria, que presenta en los distintos individuos con intensidad y duración muy variables. Esto como docentes debemos comprenderlo, para ayudar a otros adultos y púberes a que lo entiendan. También aparecen las “revistas porno”, que derivan en conflicto para padres, docentes y escuela. La autora del libro “Temas de Sexualidad” señala: “Hacer un escándalo implica llamar más la atención sobre el hecho y estimular la incipiente rebeldía… Hacer como si nada, dejar correr, puede derivar en un incremento de la circulación de este tipo de material, incluso puede ocasionar serios problemas con los padres”. Por ello, en estos casos propone: “…enfrentar abiertamente la situación y encarar el tema sin horrorizarse ni tomarlo a la ligera”. En realidad, habría que ocuparse de las motivaciones que llevan a recurrir a este tipo de material, ya que expresa una búsqueda de información.

También debemos aclarar que allí se maltrata y distorsiona el sentido de la sexualidad humana. Hemos mencionado que antes de que niñas y niños se transformen en púberes, deben saber de qué se trata la menstruación, la eyaculación y la polución.

Para ello, y como todo tema de sexualidad, debemos tener en claro de qué se tratan estos acontecimientos, para poder transmitirlos. Tomaremos las definiciones de Groisman, Rabinovich e Imberti (1999) que señalan que “la menstruación de la mujer es la emisión, a través de la vagina, de sangre que proviene de la pared interna del útero”. Además, pueden surgir preguntas como: ¿Cuántos días dura? ¿Cada cuánto ocurre? ¿Cuánta sangre sale? ¿Qué hacer en esos casos? ¿Duele? “¿Podré hacer gimnasia?”, “¿Podré bañarme?”, “¿Me sentiré mal?”. Recordar hablar siempre de manera positiva, aunque sin distorsionar la realidad. Debido a que el tema de la menstruación suele ser algo más publicitado o explicitado, es probable que los escolares ya hayan realizado alguna pregunta al respecto: “¿Qué quiere decir menstruación?”, “¿Por qué a las mujeres les sale sangre?”, “¿Qué son los tampones o las toallitas higiénicas?”, “¿Por qué Marianita no puede hacer gimnasia?” o “¿Por qué Josefina tiene el uniforme manchado de sangre?”. Pero en el caso de que no haya surgido el tema y debido a que no podemos precisar cuándo ocurrirá, lo más indicado es hacerles saber lo que sucede todos los meses en el cuerpo de una mujer (empezando por el sangrado mensual que es lo que más afecta), por qué y qué hacer en esos casos; antes de que los sorprenda. Con la pubertad, los varones adquieren la capacidad de producir y eyacular esperma, lo cual puede ocurrir durante la masturbación o durante el dormir. Por ello debemos diferenciar lo que es la polución y la eyaculación. Las autoras recién citadas dicen que ambas “son la emisión del semen en pequeños chorros, a través de la uretra del pene, hacia el exterior. Varias contracciones espontáneas del músculo pubococcígeo –en la base del pene- provocan esos chorros.

La polución se produce espontáneamente, durante el dormir; la eyaculación, en cambio, durante la vigilia, casi siempre como consecuencia de la masturbación o de una relación sexual”.

Los interrogantes que suelen surgir al respecto son: ¿Cómo es el semen? ¿Qué cantidad se eyacula? ¿Cuántas veces se puede eyacular? ¿Cómo sucede la erección? ¿Qué es un orgasmo?, ¿Es normal el tamaño de mi pene? “Si no se eyacula cuando se tiene una erección ¿me puedo enfermar o lastimar el pene?” Igualmente, estos temas no son exclusivos de uno u otro sexo, por lo que todos deben conocer los cambios se producen en ambos. En definitiva, varones y mujeres conviven en distintos ámbitos sociales. 

La pubertad

Te puede interesar